Gracias a Otakufreaks he podido encontrar grandes compañeros, amigos y blogs en los que pasar el rato y compartir aficiones y hobbies, fruto de esto nació Blog Invaders, una sección donde invito a los creadores de los blogs que más me gustan a que hablen un poco de ellos y de su blog, así sirve de promoción y me ayuda a poder conocerlos un poco más y descubrir lo que pasa por la mente de cada uno de ellos. Continuando con esta filosofía, llevaba tiempo pensando en hacer pequeñas entrevistas a los verdaderos artistas que he conocido también a través de Internet, gente como tu y como yo, gente que no es famosa ni especialmente conocida pero que guardan un increíble talento en su interior, personas que quizá el día de mañana atravesarán las fronteras del anonimato de Internet para convertirse en reconocidos artistas, ya sean dibujantes, músicos, escritores, humoristas o cualquier otro talento que tengan escondidos en su interior. Después de este obligatorio y aburrido tocho para ponernos en situación, toca empezar con la primera entrevista a una de estas promesas que espero que con el tiempo acaben llegando al lugar que les toca y se merecen por derecho propio.
Iria Kibou (Irene Martín) es una prometedora dibujante que conocí a través de su blog, un blog donde nos cuenta sus vivencias personales y al mismo tiempo nos pone al día de su actualidad como dibujante de cómics. Aunque su estilo de dibujo empezó con claras influencias manga, lo cierto es que Iria le ha ido aportando un toque personal añadiendo realismo y oscuridad, dándole un estilo único que cada vez se va haciendo más evidente, no hay más que ver el cómic con el que ganó el concurso de La Duna o las próximas historias que dibujará y nos va contando en su blog: CIRCUS y TOTEM. Por cierto, Iria nos ha dedicado un impresionante dibujo de Nandiris (protagonista de CIRCUS) que no os podéis perder por nada del mundo. Pero vaya, no os voy a contar mucho más de ella porque ya se encargará ella misma de presentarse. ¡Ah! Antes de que se me olvide, un fuerte abrazo a los padres de Iria por apoyar en todo momento a su hija y creer en su sueño de convertirse en dibujante profesional.








