Tembo: The Badass Elephant

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Cuando se piensa en Game Freak por lo general únicamente se piensa en su franquicia estrella, Pokémon, es algo inevitable, pero la realidad es que en su haber también tienen otro tipo de juegos como Pulseman, Drill Drozer o HarmoKnight, y en esta línea de juegos con espíritu más arcade es donde entra Tembo: The Badass Elephant, el último juego que ha desarrollado Game Freak alejado de la franquicia Pokémon y que además ha sido desarrollado junto a Sega, compañía con quien colaboraron en la década de los noventa con Magical Taruruto-kun y el ya mencionado Pulseman.

Tembo: The Badass Elephant es un juego de acción y plataformas de desarrollo lateral protagonizado por un elefante con complejo de Rambo, que según James Turner, el director del juego, está inspirado en la época de los 16 bits y más concretamente en clásicos como Metal Slug y Donkey Kong Country.

Como juego en si no reinventa nada, pero el hecho de jugar con un elefante es importante porque en cierta medida han querido que su gran tamaño y peso repercuta en la jugabilidad y el control. Por ejemplo, no podremos hacer saltos o esquivar a enemigos de una manera tan hábil y precisa como en un Super Mario Bros, pero si se nos incentivará para que juguemos rápido embistiendo y cargando contra todo lo que nos salga por el camino, además de tener la capacidad de disparar un chorro de agua por la trompa con el que podremos derrotar a los enemigos de fuego o apagar el fuego que nos impedirá el paso en ciertas situaciones.

Las fases de Tembo: The Badass Elephant por lo general son lineales y no tienen demasiada variedad de contenidos, pero son niveles bien diseñados, divertidos de jugar y con una buena curva de dificultad. Pese a que el juego en si transmite frenetismo en todo momento, rápidamente aprenderemos que ir siempre a lo loco será un error fatal porque hay zonas en las que conviene ir con más calma para poder esquivar los enemigos o saltar con más precisión. De hecho, no será extraño que la primera vez que nos pasemos una fase le hayamos dedicado entre diez y veinte minutos según las veces que hayamos muerto.

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Lo malo es que al final Tembo: The Badass Elephant se nos quedará corto porque solo cuenta con 18 fases, con 14 fases normales y 4 que son enfrentamientos contra enemigos finales. Personalmente, he de destacar para bien los enfrentamientos contra los enemigos finales porque salvo el primero, todos tienen ese espíritu de la vieja escuela en que vas a morir varias veces hasta que logres aprenderte su rutina de ataques.

Si queremos explotar el juego cada fase nos ofrece dos objetivos extras a cumplir, que son pasártelas destruyendo a todos los enemigos de esa fase y encontrando a 10 civiles que pueden estar más o menos escondidos, pero esto no nos otorgará ninguna fase secreta ni desbloqueará contenidos extras más allá de conseguir distinciones en forma de medalla y sus respectivos logros/trofeos.

Tembo: The Badass Elephant es un juego entretenido y un muy buen homenaje a la época en que se inspira, pero debido a su carácter de juego menor para distribución digital se hace demasiado corto y se le puede achacar la poca variedad de situaciones y la falta de contenidos extras que inviten a seguir jugándolo.

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+ Divertido y desafiante.

+ Los enfrentamientos contra los enemigos finales.

 

– Las 18 fases se quedan cortas.

 

Nombre: Tembo: The Badass Elephant

Desarrollador: Game Freak

Distribuidor: Sega

Plataforma: PlayStation 4, Xbox One, PC

Idioma: Textos en español

Roy

Fundador de Otakufreaks y apasionado de (casi) todo tipo de videojuegos.

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